Hay viajes en los que no hay que elegir entre historia, naturaleza y gastronomía. Mula permite combinar las tres.
A los pies de Sierra Espuña y rodeada por uno de los paisajes más característicos del interior de la Región de Murcia, Mula es un magnífico punto desde el que descubrir este espacio natural. La montaña está lo suficientemente cerca para dedicarle una jornada —o varias— y regresar después al casco histórico, pasear por sus calles y terminar el día alrededor de una buena mesa.
Porque conocer Sierra Espuña no significa necesariamente alojarse dentro de la sierra. También puede recorrerse desde sus pueblos y ciudades cercanas, haciendo del camino parte del propio viaje.
Sierra Espuña, uno de los grandes espacios naturales de Murcia
El Parque Regional de Sierra Espuña es uno de los espacios naturales más importantes de la Región de Murcia. Su paisaje actual está estrechamente ligado a la gran labor de reforestación iniciada a finales del siglo XIX por el ingeniero de montes Ricardo Codorníu, conocido como el Apóstol del Árbol.

El resultado es un territorio de fuertes contrastes: extensos pinares, barrancos, paredes rocosas, zonas de alta montaña y numerosos miradores naturales.
Y una de sus grandes ventajas es precisamente su variedad. No hace falta ser un senderista experimentado para disfrutarla.
¿Por qué descubrir Sierra Espuña desde Mula?
Porque permite plantear el viaje de otra manera.
Mula aporta algo que una estancia exclusivamente rural no ofrece: la posibilidad de regresar de la montaña y encontrarse con un casco histórico monumental, el Castillo de los Vélez dominando la ciudad, museos extraordinarios y una gastronomía profundamente vinculada a la huerta y al campo.
Así, Sierra Espuña deja de ser el único destino del viaje para convertirse en una parte de una escapada mucho más completa.
Una mañana puede comenzar entre pinares y terminar paseando por las calles históricas de Mula. Al día siguiente, el plan puede ser completamente diferente: visitar el Museo de Arte Ibérico El Cigarralejo, subir hacia el Castillo de los Vélez o simplemente descubrir la ciudad sin prisas.
Ese contraste es precisamente uno de los mayores atractivos de alojarse en Mula.
Qué ver en Sierra Espuña desde Mula
El entorno de La Santa y el Santuario de Santa Eulalia
Para nosotros, este debería ser uno de los primeros lugares que descubrir.
El Santuario de Santa Eulalia de Mérida, conocido en Totana como La Santa, se encuentra en un precioso entorno de montaña y permite combinar paisaje, patrimonio y tradición.

Es un buen punto para acercarse por primera vez al paisaje de Sierra Espuña y disfrutar de una zona especialmente agradable para pasear.
El Centro de Visitantes Ricardo Codorníu
Es uno de los mejores puntos para comprender Sierra Espuña antes de recorrerla.
El centro lleva el nombre del ingeniero responsable de impulsar la histórica reforestación de estas montañas y permite conocer mejor la vegetación, la fauna, la geología y la transformación del paisaje.
Si es la primera visita a Sierra Espuña, merece la pena incluirlo.
El área de Fuente del Hilo
Muy próxima al Centro de Visitantes, es una de las zonas más conocidas y accesibles del parque.
Pinares, sombra y caminos permiten disfrutar del entorno sin necesidad de realizar una gran ruta. Es una buena elección para quienes quieren conocer Sierra Espuña tranquilamente, especialmente si el objetivo del viaje no es exclusivamente practicar senderismo.
Los Pozos de la Nieve
Son probablemente uno de los elementos más singulares de Sierra Espuña.
Estas construcciones se utilizaron durante siglos para almacenar la nieve caída durante el invierno, compactarla y conservarla para posteriormente transportar el hielo.
Hoy constituyen uno de los testimonios históricos más interesantes de la relación entre las personas y la montaña.
El Barranco de Gebas
Aunque presenta un paisaje completamente distinto al de los pinares de Sierra Espuña, merece un apartado propio.
El Paisaje Protegido de los Barrancos de Gebas sorprende por sus cárcavas, barrancos y formas erosionadas. Es un paisaje árido y casi lunar que demuestra hasta qué punto puede cambiar el territorio en pocos kilómetros.
Si se dispone de varios días, combinar los bosques de Sierra Espuña con Gebas permite descubrir dos caras completamente diferentes del interior murciano.

Rutas y senderismo en Sierra Espuña
Sierra Espuña cuenta con numerosas posibilidades para caminar, desde pequeños paseos hasta itinerarios de montaña más exigentes.
No creemos que sea necesario convertir la visita en una carrera por completar kilómetros. Muchas veces basta con elegir una zona, caminar un rato entre los pinares, detenerse en los miradores y disfrutar del silencio.
Para quienes quieran realizar rutas más largas, conviene consultar previamente los senderos oficiales y las condiciones del parque, especialmente en los meses de más calor.
En verano, además, es preferible comenzar temprano y evitar las horas centrales del día.
Naturaleza por la mañana, Mula por la tarde
Esta es probablemente la combinación que más nos gusta recomendar.
Después de unas horas en Sierra Espuña, regresar a Mula permite cambiar completamente de escenario.
Se puede recorrer el casco histórico, acercarse al Museo de Arte Ibérico El Cigarralejo, contemplar el Castillo de los Vélez o sentarse tranquilamente a tomar algo antes de cenar.
Y al día siguiente queda todavía mucho por descubrir.
Porque Mula no es únicamente un lugar desde el que desplazarse a Sierra Espuña. Mula forma parte del viaje.
Gastronomía después de la montaña
La cocina tradicional de esta zona tiene mucho que ver con el paisaje que la rodea.
Platos como las migas, el arroz con conejo y caracoles, los michirones o la olla fresca, junto con dulces tradicionales como los rollos de anís, las tortas de Pascua o los cordiales, forman parte de una gastronomía de raíces rurales.
Y estamos, además, en territorio de vinos.
La cercanía de la D.O.P. Bullas, con la variedad Monastrell como gran protagonista, permite completar el viaje con bodegas, vinos y enoturismo.
Naturaleza, patrimonio y gastronomía vuelven así a encontrarse.
Dormir en Mula para descubrir Sierra Espuña
Alojarse en el casco histórico permite organizar cada día de manera diferente sin convertir el viaje únicamente en una escapada de montaña.
Desde La Casa de los Coy, en pleno centro histórico de Mula, Sierra Espuña puede formar parte de un recorrido más amplio por esta zona del interior de Murcia.

El propio alojamiento continúa ese viaje por la historia: un palacete del siglo XVIII recuperado como hotel boutique y, bajo él, una antigua bodega de finales del XVII que hoy alberga La Bodega de los Coy.
Dos espacios que forman parte de una misma casa y de una misma manera de conocer Mula.
Después de recorrer la sierra, volver aquí significa regresar al casco histórico, descansar y decidir qué descubrir al día siguiente.
Sierra Espuña y Mula: un viaje para hacer sin prisas
Sierra Espuña merece tiempo. Y Mula también.
Por eso nuestra propuesta no consiste en visitar muchos lugares en pocas horas, sino en utilizar Mula como punto desde el que descubrir poco a poco uno de los territorios más interesantes del interior de la Región de Murcia.
Montaña por la mañana. Patrimonio por la tarde. Gastronomía al terminar el día.
Y todavía quedará mucho para mañana.